sábado, 13 de septiembre de 2008

*°+*-¡Fiestas patrias 2008!-*+°*


Toda la república se prepara para celebrar un aniversario más de nuestra independencia. Y obvio… ¡nosotros también!

Así que los chavos comenzaron este 13 con una fiesta disco.

La fiesta disco…

Pues al principio como que estaba medio apagadón, y eso que me dijeron que apenas estaba comenzando cuando llegué. Pronto se empezó a llenar de más gente, y sin saber cómo, de repente vi la masa de gente moverse a la pista de baile, para dar -por fin- lo que había querido ver: algo más de movimiento. Quizá no me percaté de lo que sucedía debido a que estaba absorto tomando fotos, y perdido entres las luces que me encantaban llamando la atención. Y pues sí, no estuvo tan mal al principio, pero con los ánimos de parte de DJ, fue tomando un poco más de color el ambiente. Jaj, quizá yo soy quien esperaba más de ver bailar con más ganas a las personas, o no se, talvez aun se cohíben en su expresión corporal aquí en el pueblo; o más bien es porque no se cómo es en otros lugares debido a que no había ido a alguna con anterioridad.

El chiste es que no estuvo mal, al contrario, dieron buena rienda a la bailada, entre el juego de luces locas y al ritmo del DJ que me hacía ver como si todo temblara; jaj, enserio, eso me hacía reír. Lo malo (se podría decir) es que me salí antes y pues no supe cual fue el desenlace.


15 de septiembre

Para cuando yo bajé; ya estaba la gente en el parque, y estaba de a montón. Aunque eso sí, llegué justamente en el comienzo del programa por parte del municipio donde unos jóvenes conducían (son los chavos de una radio que se pone a veces los domingos), buscando darle el ánimo a la fiesta, pero pues sinceramente la gente no cooperaba mucho. Comenzando con bailables folclóricos por parte de la casa de las artesanías, una joven cantando ranchero, además de la participación del mariachi con la interpretación de varias canciones acorde a lo que se celebraba. Pronto se pasaron los minutos y yo fui en a cazar, tomando fotografías por otras partes aunque la cámara como no era mía no sabía cómo utilizarla bien, y aprovecharla. Aun así, no estuvieron tan mal las capturas. Cuando volví estaba participando otro intérprete y ya seguido de él le sucedieron los honores a la bandera realizados en la plaza frente al palacio municipal, donde el presidente municipal con su esposa y los cabildos, realizaron tal acto acompañados por la banda de guerra de la preparatoria Salomón G. y así de igual manera la escolta de la misma. Terminado los honores, el presidente municipal se dirigió al balcón presidencial donde proclamó el grito de independencia, recordando a todos los héroes que hace mucho tiempo comenzaron el movimiento de nuestra independencia. Tras dichos los ‘vivas’ y los ‘arriba’ a los que correspondía el pueblo, se dio inicio a la pirotecnia con los que por cada explosión de las bombas en su salida, la gente lanzaba pequeños gritos, pero admiraban la luminosidad de dichos fuegos. Y por último se presentaron en una pequeña pasarela, las reinas postuladas (me parece que para la feria de Enero), seguidas, se inició el espectáculo a cargo de la banda.

16 de septiembre

Este día comenzó con el ajetreo de llevar a los hijos, hermanitos o primos a que se formaran para el desfile dedicado a la Independencia de México. Pero si no había a quien llevar, sino que ir por su propia cuenta… el caso es que había que ir a desfilar. Y después, a darle a la organización de todos los chamaquitos para dar principio al desfile.

En el parque ya estaba preparado el templete donde el presidente municipal y acompañantes, presenciarían delante de sí, a muchos de los chamacos que asisten a las diferentes escuelas aquí en Berriozábal.

Pasando primeramente preescolar, con ese pelotón de pequeños, que causaban ternura u otro sentimiento entre los espectadores. Conducidos por sus profesoras pasaron frente a nosotros.

A continuación hicieron presencia las primarias que al frente iba la banda de guerra o el estandarte de la escuela, y tras de ellos la escolta. Todas y todos llevaban una pequeña bandera mexicana o la escuela elegía algún otro distintivo que hiciera referencia a la bandera.

Enseguida, pasadas las primarias llegaron las secundarias. Que de igual forma portaban de alguna forma, algo que fuera relativo a la bandera mexicana.

Y por último la preparatoria con un atuendo más formal en cuanto a la banda de guerra. La porte de parte de ellos se hizo notar conforme a la edad.

Todos iban con su uniforme, distintivo respecto a cada escuela. Pero unidos en llevar en la sangre, lo mexicanos que podemos ser hoy en día.

miércoles, 30 de julio de 2008

~Xx...En las ferias...xX~

A muchos (si no es que a todos o la gran mayoría) les encanta ir a las ferias. Si bien para disfrutar de los juegos, golosinas que se presentan en las ferias, estar con la familia, salir a distraerse, o conmemorar un aniversario en cuanto a razones eclesiásticas se refiere, e incluso, aniversario de algún lugar.

Todos y cada una de esas razones son viables para efectuar una feria y asistir a ella; ¿pero en realidad sabes cómo es vivir en las ferias?Una pequeña entrevista realizada a Doña Asunción de 68 años de edad, a la mejor te de un vistazo.

Mientras ella limpiaba el interior de los congeladores para sus fresas con crema; me contaba acerca del cómo es vivir por las ferias…en las ferias. Resultado del gusto que viven por las festividades, y el camino que han seguido desde hace mucho tiempo, que es la forma en que mejor se saben desempeñar. Con sus manos temblorosas; quizá por el poco frío que hubiera dentro de los congeladores, el quitarles la escarcha a las fresas con crema,… o como has de saber, el esfuerzo de todos los años, que ahora se ve reflejado en la edad. Para ellos es duro (en el caso de Berriozábal) al venir aquí, pues las temporadas que les toca son: en enero el frío, y en julio las lluvias. Protegidos solamente por casitas cubiertas de lona por donde ha de pasar el frío o el agua a través de rendijas que no fueron en su totalidad evitadas, tanto en las paredes como en el techo. Y por las noches; la poca o suficiente comodidad de dormir donde se pueda, y con el abrigo de cobijas, para evitar padecer mucho.

Doña Asunción nació en un hogar que se desempeñaba en las ferias, sus padres le dieron los estudios básicos, y cuando tuvo la edad, ella misma pasó a formar parte viva de las ferias. Después supo bien lo que es tener familia, y aun más las responsabilidades, pues es ser constantes en saber dónde próximamente se celebrará una, ver por el transporte que los traslade al lugar, además del desplante y armado de su puesto con su adecuada instalación, teniendo en cuenta que: si bien se pasan mucho tiempo de vida en las ferias; tienen casa propia que también genera gastos. –Es difícil…sí, es difícil,…- dice Doña Asunción, al contarme que es vivir al día, así como entra el dinero, así se tiene que gastar. Comer a lo que meramente se dispone, pues no se pueden dar lujos de comidas, ya que sumado a que, tanto pagan el lugar del local en la feria, compran lo que venden, para sus necesidades y depende el número de bocas qué alimentar. -Cuando los hijos son pequeños, no se les prohíbe jugar-, así ha de recordar que le dieron oportunidad sus padres, pues ahora; después de haber criado a sus hijos, ya hasta tiene nietos que le acompañan cuando su hijo lleva a sus hijos, y le ayuda en poner el puesto. Tanto a sus hijos, y ahora, a sus nietos; no les quita el que puedan disfrutar de su niñez. -Que sí, hay cositas que se le dan a qué hacer, pero no pueden hacer grandes y pesadas cosas aun-.

A la edad adecuada mandó a sus hijos a la escuela, y entonces es cuando el gasto se aumenta, pues, dejan a sus hijos en su casa, mientras los padres ganan el sustento para toda la familia, y el estudio de sus hijos. –Los hijos reclaman- me dice, ¿por qué razón? Pues ellos le van a que no se están como padres que acompañan a sus hijos, y eso les duele a los padres. Ya que, cumpliendo como tales, ellos ven la manera de tener su dinerito con el cual darles a los hijos lo que es posible brindarles, -aunque uno busca darles lo que uno no tuvo-. Y saben qué; eso te llega (sentimentalmente) y te hace ver el esfuerzo que hacen los padres sin que nos demos cuenta, y si vieras esos ojos que casi tapan los párpados por la edad, pero que aun no pierden de vista lo que hacen (limpiar las fresas de la escarcha; y acomodarlos ordenadamente en el congelador)… a la mejor se te ocurra que: no todos los padres son como ellos; pero los humanos no son perfectos.

-Cincuenta años; sí… cincuenta- son los que lleva viviendo por la feria. Desde que sus padres hacían licuados, hasta que ella misma lo heredó de sus padres. Continuando con el mismo oficio, solo que le ha buscado un poco más para tener otros ingresos para su familia, tanto con las fresas y el elote, además de que cuando se le presenta la oportunidad, también hace licuados.

-Y así seguiremos… hasta que diosito nos permita-, acude a terminar.

Con ello, lo que queda en mi mente es que, los que tienen oportunidad de al menos: que sus padres tengan un horario, y que regresen a su casa; son un tanto más dichosos… a menos que lo desaproveches y te quejes, pero antes de hablar, mira el por qué.


Agradeciendo el que me haya permitido esa entrevista imprevista con la seminoche encima, subí y entré en donde se encontraba, y me despedí dándole un abrazo y un beso, pero tratando de evitar sacar lagrimillas de conmoción, y controlando el falsete que me salía al hablar, por la voz temblorosa. Deseándole buena suerte… y no un adios; sino un hasta pronto.