jueves, 13 de agosto de 2009

*~-.¿Por qué hay una hebra en ti?.-~*

Esa vez que estuvo la exposición de las artesanías fue interesante ver el desempeño y empeño, de unos cuantos berriozabalences por llevar a Berriozábal hasta un pliego de piel curtida, y del mismo modo, hasta una cáscara poco común. El gusto que algunos demostraron por representar a su tierra en algo que parece tomar rumbos poco especificados e inciertos, pero que a pesar de no tener mucho apoyo de la mayoría; la minoría permanece inmóvil o casi estáticos. Talvez por miedo, talvez por inseguridad, talvez porque no tienen recurso, y mucho más, talvez porque no tienen apoyo (incluso) de su propia familia. Aun así los caracoles llegan a su meta. Y precisamente es en este punto que cabe aclarar una cosa que se me pasó apuntar en la entrada del Aniversario de este blog.

¿De dónde nació la frase “Porque hay una hebra en cada uno; especialmente en el tuyo… porque son las hebras de tu corazón”? Si no mal recuerdan, les había comentado sobre por qué se llama Las Hebras del Corazón. Ahora tomen en cuenta sus colores, sus matices, sus olores, sus sabores, su naturaleza, su gente; y es justamente esos pequeños detalles que lo hacen tan único, tan especial, tan inolvidable, tan entregado, tan palpitante; que cada una de estas cosas es una hebra que queda en cada una de las personas que viven, vivieron o estuvieron por un tiempo aquí en Berriozábal, tanto así que aunque estén lejos de esta tierra, llevan dentro de sí una de esas hebras que les hace recordar momentos malos o buenos que experimentaron en esta tierra. Porque yo formo parte de mi familia, porque mi familia forma parte de la familia berriozabalence, porque esta gran familia es Berriozábal, porque Berriozábal forma parte de Chiapas, Chiapas de México, y México de este gran corazón que conocemos como planeta Azul. La Tierra, única en su especie; constituida de muchas más hebras de las que podemos imaginar.

Sé que cada lugar no se salva de tener sus atractivos u ominosidades, como Berriozábal; y justamente es ahí donde las personas formamos parte de su aprovechamiento o descuido, uso racional o despilfarro. No podemos negar que hay gente que prefiere obtener lo mejor sin que le cueste, pero hay gente que busca lo contrario. Está pues en cada uno hacer lo correcto, porque no sólo le afecta a una persona, sino que al resto; y mientras seamos berriozabalences nunca dejaremos atrás nuestras raíces, y mientras no seamos berriozabalences una vez que lo conozcamos, no se nos desprenderá. “Porque hay una hebra en cada uno; especialmente en el tuyo… porque son las hebras de tu corazón.”


Autoría. Redactado y editado por Édil Jessiel.

lunes, 29 de junio de 2009

*+.Exposición de Productos y Artesanías Berriozabalences.+*

¿Te acuerdas de cuando escribí acerca de los domingos? Pues bien, ahora te vengo a contar de lo que sucedió este domingo. Aunque para comenzar, me tomó de sorpresa que anunciaran el evento un día antes por la noche, porque fue el sábado cuando oí el anuncio ambulante referente a la exposición de productos berriozabalences que se llevaría a cabo en el parque central el domingo 28.

La verdad es que no me quise levantar temprano porque quería llegar cuando ya estuviera el movimiento de toda la gente así bien amena; pero cual fue mi sorpresa que aun así llegué temprano. Ya que, a pesar de ser tarde pero temprano (como las nueve de la mañana), los únicos que estaban instalados eran unos señores de parte del gobierno con sus carpas, las sillas alrededor del quiosco, las carpas sobre el pasillo norte del parque, ¡y pues claro! También las personas que venden plantitas en el pasillo sur del parque [no podían faltar]. Y pues, al ver que no había comenzado lo que iba buscando, pues fui a capturar unas imágenes.

Durante el recorrido me topé, con que las personas huyen ante la cámara [como siempre], que las flores son más bonitas y fragantes por la mañana y se concentra más su olor cuando el día está fresco (olían un chorro eh). Claro que sólo tempranito [osease, a la hora que llegué =P]. Muchas veces no nos damos tiempo de apreciar las pequeñas cosas, y rara vez los despistados son capturados. Pero hay quienes aun se dan tiempo para sonreír ante la cámara y mostrar la mazorca.

Claro que como todo, por fin llegó el momento de ver lo que quería. Así que me asomé al pasillo que había sido preparado para la exposición y hasta me topé a un cuate. Tomé algunas fotos de sus manualidades mientras daba tiempo a que se instalara tanto él como el resto de los invitados a la exposición [hasta fui el testigo del nombramiento de su local]. A mano derecha estaba un puesto de libros, el de al lado presentaba productos alimenticios y el siguiente estaba dedicado a presentar alebrijes bastante coloridos. Enseguida había dos señoras ofreciendo a la vista hamacas, bolsas, monederos y cinturones tejidos; junto a ellas se encontraban unos señores que venían de una colonia de Ocozocoautla ofreciendo alejaría y artesanías en barro. Pero hasta el final de esa fila estaba la exposición de productos naturistas fabricados aquí en Berriozábal, la verdad es que no recordaba haberlo visto antes; y resultó ser que ya van poco más de cuarenta años fabricándolos aquí, así que ya tienen una rama de productos. Una vez que hube terminado de ver esa fila, me retiré.

Como al mediodía es que volví al parque y pues fue ahí donde vi al resto de los invitados a la exposición. Había un señor que estaba haciendo un jarrito de barro precisamente cuando yo llegué, pero seguramente no ha de ser de Berriozábal (pero si sí lo es, mil disculpas). A su lado estaban unas muchachas dando a conocer pinturas y dibujos, resultado de sus dones; después se encontraba un señor exponiendo sus invenciones a partir de piñas de pino; y a su lado hubo algo que me fascinó. Mis ojos fueron cautivados por un grabado en piel. Primeramente por un cuadro que presentaba a una multitud de parachicos danzando, y el otro mostrándome un paisaje ficticio, sí, pero producto de la imaginación de un paisano.

Sinceramente fui ese que quedó sorprendido de ver el nombre de Berriozábal escrito en una cáscara de guapinol [¡imagínate! ¿Guapinol? Jaj], en la leyenda: RECUERDO DE BERRIOZÁBAL. Y vuelvo a decir: ¿¡en guapinol!? Algo inusual, ¿no creen? Pues han de pensar que no había visto algo que dijera “Recuerdo de Berriozábal”, y… están en lo correcto. Ese fue el motivo por el cual me sentí emocionado y muy feliz a la vez; al ver que existe alguien a quien le ha nacido revelar lo hermoso que tiene Berriozábal, aunque le falten varias cosas.

Lamentablemente para la segunda vez que pasé no iba preparado con cámara adecuada, así que no tomé fotos. Pero seguramente se encontrarán con más cosas la próxima vez que haya una exposición como esta, en la cual se presenten los frutos de la experiencia berriozabalence. Así que los invito a que asistan y pregunten por esas personas que les ofrecen artesanías natas de Berriozábal. Este domingo hubo contacto con lo que poseemos como pueblo y podemos darnos cuenta que podemos dar aun más. De modo que: porque Berriozábal puede…¡jhépale Pataconixtle!


Autoría. Redactado y editado por Édil Jessiel