viernes, 28 de marzo de 2008

Tipos de suelos

Los tipos de suelos predominantes, presentes en el municipio son los que a continuación se enlistan a partir del más abundante.

Litosol (con el 37.73% de la superficie municipal): Es un suelo de distribución muy amplia, se encuentra en todos los climas y con muy diversos tipos con relación al material que los conforma; su susceptibilidad a la erosión depende de la zona donde se encuentre y pueden ir desde moderada, a alta. Típicos de zonas áridas, constituidas por gravas, piedras y materiales rocosos de diferentes tamaños.

Acrisol (con el 23.52%): Tiene acumulación de arcilla en el subsuelo, es ácida y baja saturación en bases, muy pobre en nutrientes, de zonas tropicales o templadas muy lluviosas, susceptibles a la erosión.

Luvisol (con el 16.94%): Son suelos con un endopedión de acumulación de arcilla por iluviación con alto porcentaje de saturación de bases. Presentan una gran potencialidad para un gran número de cultivos a causa de su moderado estado de alteración y su, generalmente, alto grado de saturación.

Vertisol (con el 13.35%): Es un suelo que presenta grietas anchas y profundas en la época de sequía, provocado por el efecto de batido y mezcla de arcillas hinchables (expansivas) conocida como montmorillonita. Son suelos muy duros, arcillosos y masivos; frecuentemente negros, grises y rojizos; su susceptibilidad a la erosión es baja.

Rendzina (con el 5.95%): Es un tipo de suelo obscuro, rico en humus (vegetación descompuesta). El humus típico es el mull y su pH suele ser básico, generalmente poco profundo, desarrollado sobre la roca caliza.

Feozem (con el 1.38%): Son suelos con igual o mayor fertilidad que los vertisoles, su principal distintivo es una capa superficial obscura, suave, rica en materia orgánica y nutrientes, buen drenaje y ventilación. Son suelos abundantes en nuestro país, y los usos de que son objeto son variados, en función del clima, relieve y algunas condiciones del suelo. Muchos Feozem son profundos y están situados en terrenos planos, que se utilizan para agricultura de riego o de temporal, con altos rendimientos. Los menos profundos, casi siempre pedregosos y muy inestables, restringiendo por ello su uso en la agricultura permanente. Se presentan en laderas y pendientes, tienen rendimientos más bajos y se erosionan con mucha facilidad. Se pueden utilizar para ganadería utilizándolos en el cultivo de pastos, aunque se recomienda mantenerlos con vegetación permanente.

Regosol. (con el 0.72%): Se caracterizan por no presentar capas distintas. En general son de tono claro. Se encuentran en las playas, dunas y, en mayor o menor grado, en las laderas de las sierras, muchas veces acompañados de litosoles y de roca o tepetate que aflora. Su fertilidad es variable, y su uso agrícola está condicionado principalmente a su profundidad y a la pedregosidad que presenten. En este tipo de suelo se pueden desarrollar diferentes tipos de vegetación. Se desarrolla sobre materiales no consolidados, alterados y de textura fina.